Andrés: “Me siento listo para dar el paso”

Miguel Santana. De origen griego, el significado del nombre Andrés se interpreta como hombre valiente y ganador, que a pesar de cualquier circunstancia no da ninguna batalla por perdida. Dicho concepto se adapta a la personalidad de un joven zaguero que a base de garra encomienda sus ilusiones al reloj. A medida que pasa el tiempo más cerca está de convertir un sueño en realidad, porque debutar en Primera División es su más grande anhelo. Por esa razón no deja de esforzarse al máximo, sabiendo que en algún momento el destino presentará un escenario propicio para escribir la primera hoja de su libro.

El fútbol lo acompaña a donde quiera que va, en cada hecho y de muchas formas. Su altura y poderío físico son herramientas propias de un zaguero con futuro, pero no apurar los procesos ha sido parte de su éxito. Con el equipo Sub.16 de Metropolitanos ha marcado diferencia en zona de desarticulación, sabiendo que por delante tiene muchos niveles que escalar antes de llegar al punto deseado. Admira a quienes hace solo meses veía con distancia, recibiendo consejos útiles para trascender en su posición. Ferro tiene en paciencia a su principal virtud y en sus despejes rápidos un gran argumento.

“Estoy trabajando fuerte con un grupo muy profesional y competitivo, del que espero formar parte para aportar todo lo que pueda. El profesor Santana siempre nos dice que nadie tiene puesto asegurado en el equipo, por lo que todos debemos dar el máximo”, aseveró el joven defensor, cuyos referentes por el lugar asumido son José Acosta, Carlos Verdú y Adrián Martínez.

Cabeza fría y madurez en la toma de decisiones. Intensidad y concentración en la marca. Así piensa y juega el capitán juvenil y promesa del balompié vinotinto, quien en cada entrenamiento rinde a plenitud de condiciones, dosificando esfuerzos cuando la inteligencia supera al orgullo. Ser un producto formado en la escuadra violeta enaltece su sentido de pertenencia, queriendo dejar en alto los colores de una franela que porta feliz. La transición de sueño a realidad acecha cautelosamente.

“Estar entrenando con los muchachos de Primera División me ha permitido corregir algunos detalles importantes para desarrollar mi juego de la mejor forma posible. Soy un jugador que se ha concentrado mucho al momento de despejar, yendo con los codos hacia arriba para estar bien protegido y que presta atención a los controles orientados, asumiendo cada oportunidad con la misma responsabilidad, porque también doy lo mejor cuando me toca trabajar en mi categoría”, dijo.

En cinco años de historia que tiene la institución capitalina, defensores como Rafael Mea Vitali, David McIntosh, Nélson Semperena y Andrés Rouga han vestido la franela del equipo y con ello dejado un mensaje para quien está llamado a asumir un rol protagónico con el devenir de los acontecimientos.

“De cada uno aprendí algo diferente, principalmente de McIntosh, un trabajador incansable y con mucha personalidad portando la banda de capitán. Gran parte del éxito que uno pueda llegar a tener está en la constancia y determinación con que trabajes y él es un ejemplo a seguir en ese sentido. Me siento listo para dar el paso, pero sé esperar”, expresó.

Férreo al corte defensivo, Ferro despunta con silencio y pasión. Probablemente su nombre tenga muchos más significados, pero en la cancha demostrará cuáles son los adjetivos calificativos que den forma al concepto que le define. Por ahora, inteligencia e intensidad son sus fieles compañeras.