Cristian Cásseres seguirá en Metropolitanos

Miguel Santana. En 1999, el brasileño Rivaldo fue Balón de Oro por su sensacional temporada al servicio del Barcelona; Manchester United sorprendió al mundo con una remontada épica en tiempo extra para llevarse la Liga de Campeones ante Bayern Múnich, protagonizando una histórica final europea; Boca Junios impuso un récord de 40 partidos sin perder; Nacional de Uruguay festejaba su centenario y Cristian Cásseres debutaba como profesional en Venezuela. Han transcurrido 18 años desde su primera experiencia como futbolista y para los días en curso trabaja con la misma intensidad de aquel muchacho que apuntó a sus sueños desde Nuevo Horizonte hacia el mundo.

Actualmente, su experiencia lo convierte en un referente ofensivo para Metropolitanos, escuadra con la que se mantiene activo a la espera de disputar un nuevo torneo en su dilatada carrera profesional. Este será especial por varias razones, centrando esfuerzos en demostrar que el “Torito” seguirá embistiendo.

Haber sido en su momento el futbolista venezolano mejor cotizado a efectos del mercado internacional, formar parte de la Vinotinto y trasladar su calidad al balompié mexicano certifican la valía de un guerrero experimentado, que plenamente consciente del rol que asume, sabe que el objetivo más importante e inmediato para la escuadra capitalina supone esfumar cualquier posibilidad de descender a Segunda División. Solo un punto separa a los dirigidos por Rafael Santana del Deportivo JBL Zulia, penúltimo del certamen balompédico.

“Se siente un poco extraño prepararte para un campeonato y que otros equipos todavía estén en competencia, pero esto ocurre porque terminamos el torneo pasado de una manera que nadie quería. Hemos hablado de lo que pasó y no estamos dispuestos a cometer los mismos errores del pasado, pues Metropolitanos tiene que ser un cuadro competitivo y protagonista en nuestra liga”, manifestó el reconocido ariete capitalino. 


Así como lo hace frente a arcos rivales, Cásseres apunta en dirección al cumplimiento de sus más importantes objetivos: “debemos ser determinantes y efectivos. Internamente tenemos una competencia sana para demostrar quiénes son los jugadores que están más aptos para la titularidad, pero todos estamos unidos por una meta que tenemos en común”, aseveró. Sus botines son un arma letal para cualquier cancerbero contrincante.

En el pasado Suramericano Sub.17, escenificado en Chile, quedó demostrado que el apellido Cásseres seguirá sonando con fuerza en Venezuela, pues el hijo de la leyenda goleadora, con idéntico nombre, ya sabe qué significa defender los colores de la franela nacional y ser parte de una escuadra venezolana. Una de las metas que da importancia al segundo semestre del año tiene que ver con la confrontación entre familia, pues entre sus deseos resalta jugar frente a quien está llamado a tomar el testigo. Será un momento imborrable.

“En el campeonato pasado no pude jugar contra mi hijo, pero es algo que espero se me pueda dar en el Clausura. Le he dado muchos consejos para que cada día sea mejor jugador y persona, porque siempre hay que superarse cumpliendo metas”, agregó.

El deseo insaciable del artillero se manifiesta en cada entrenamiento, peleando cada balón como si se tratase de una oportunidad que aborda el tren sin regreso. Cristian está consciente de la responsabilidad que lleva a cuestas, como ejemplo a seguir para los jóvenes quienes a su lado trabajan mientras admiran al ser que por años se ha mantenido rindiendo a plenitud de condiciones. En 2017, Real Madrid ganó la Champions, Venezuela clasificó a la final del Mundial Sub.20 y en Caracas, un hombre continúa escribiendo páginas doradas.