Douglas Madera, historia de un delantero

Miguel Andrés Santana. Recorrer 5822 kilómetros en la persecución de un sueño es una historia de vida relatada con la cancha de escenario y un balón como argumento. El fútbol lo dirige y de Caracas a California muchas cosas dejaron de ser iguales para Douglas. Ahora está más cerca de Hollywood que de El Ávila, ver un partido del Galaxy se le hace más fácil que transitar los alrededores del Estadio Olímpico de la UCV y su inglés se ha perfeccionado conforme pasa el tiempo. Madera de goleador siempre ha tenido y ni siquiera un alto en el camino para asumir rol de entrenador impidió que continuase desarrollando una carrera que le ha hecho hacerse un puesto como titular del Corinthians norteamericano, equipo en el cual milita actualmente.

Cuando el fútbol en Venezuela no gozaba de amplia difusión y el pasaporte vinotinto pesaba lo que una pluma, un joven caraqueño pudo romper los esquemas de la visión extranjera para con el material hecho en suelo caribeño. River Plate de Argentina y Flamengo de Brasil le permitieron exhibirse; Chievo y Hellas Verona mostraron interés y hasta desde el mismo A.C. Milan hubo comunicación con su representante.

Casi arribando a la segunda década de vida, Estudiantes de Mérida fue el primer cuadro profesional cuya camiseta defendió. Para entonces no existía la regla de juvenil, que tantos frutos positivos ha dado al ahora, pero aquel talento innato no podía perderse entre la fría ciudad andina. Obseso de la excelencia, estudiar y jugar podían ser hermanos que convivieran en un mismo hogar con forma de libro y apelando a su óptima planificación, inició su carrera como Economista Empresarial en la Universidad Metropolitana, donde cuatro años después creó su propia empresa, Proyectos Buscarini C.A., con la cual financió una extensa y profunda investigación deportiva. Ejemplo de constancia y compromiso en tiempos de pasión exacerbada, Douglas fue fundador del Shanntonella F.C., escuadra que disputó la Tercera División de su país en 2015 y con la que hilvanó 27 partidos sin caer siendo mandamás.

Retándose a sí mismo y como fiel perseguidor de metas anheladas, Madera apuntó su mira de nuevo a tierras amazónicas, lo que le sirvió de antesala a dar el salto hacia el norte de América, pues en la tierra del tío Sam halló su lugar predilecto para vencer y convencer. En Miami United le agradecen entrega, perseverancia, optimismo y goles, siendo esta escuadra su gran vitrina para tomar el “timao” norteamericano y navegar en sus ilusiones anclando en la firme realidad.

Orador por excelencia, escritor de vocación y futbolista de pensamiento y acción, no duda ni un segundo de sus capacidades. El ser devoto del aquí con ahora le indica que mañana no sabrá dónde estará, teniendo siempre la plena seguridad que solo hoy basta y entregarse a plenitud de condiciones es una premisa fundamental innegociable.