Luis Palumbo sueña con trascender dirigiendo

Miguel Santana. Fotos: Cortesía Luis Palumbo. Luis Palumbo está listo para la acción. Luego de varios meses radicado en Miami, el joven ex futbolista venezolano quiere emprender un nuevo reto como entrenador y es por eso que ha hecho un gran esfuerzo para dedicarse exclusivamente a cumplir una meta que hace meses fue solo un anhelo. En los próximos días se decidirá su futuro, mientras tanto, desde algunas escuelas preguntan por su nombre y ven posibilidades de contar con su aporte. El monaguense, mientras tanto, aguarda tranquilo por la mejor oportunidad. La filial del Atlético Nacional de Medellín parece tener ventaja.

Tras haber obtenido su primera licencia formal para dirigir, enfoca sus esfuerzos en estudiar para avanzar de nivel mientras el futuro decide dónde estará. Todo lo aprendido en Venezuela servirá de enseñanzas para jóvenes quienes con el tiempo estarán llamados a ser grandes protagonistas del balompié norteamericano.

“Me siento bien, enfocando todos mis esfuerzos al futuro como profesional del fútbol. En este tiempo libre que he tenido solo me dedico a estudiar táctica y a ver modelos de juego, porque cuando reciba la oportunidad que estoy esperando, demostraré lo que soy capaz de hacer dirigiendo grupos. En su momento sabré a dónde iré”, dijo.

Palumbo, con experiencia en el fútbol de Italia en lo que a la Serie D se refiere, se confesó admirador del trabajo que realizan los entrenadores suramericanos Marcelo Bielsa y Jorge Sampaoli, emulando parte de sus esquemas con la adhesión de ideas propias. Solo será cuestión de horas para ponerse una chaqueta de entrenador.

“Me quiero dedicar a ser un formador de jugadores y con el tiempo espero dar un paso importante para convertirme en estratega de equipos profesionales, pero a mediano plazo quiero casarme con una institución que me permita implementar mis ideas. Por suerte, aquí tengo un abanico de opciones”, manifestó.

Bien asesorado, preciso en sus acciones y convencido que mañana será mejor, avanza con dirección a la consecución de muchas metas, porque el oriental vive como piensa: en positivo. Al norte del continente una puerta se abre y él pasará.

“A la gente que se prepara le va bien y por esa razón en ningún momento he dejado de prepararme para dar el paso que por mucho tiempo he esperado. Espero hacerme un nombre a base de trabajo y compromiso”, expresó.

Su determinación y pasión en la persecución de un sueño con forma de balón hacen que el espíritu de guerrero que camina consigo no se quebranta. Desde Maturín para el mundo, un soñador avanza sin todavía imaginar lo inmenso del futuro.