Metropolitanos visitará al Dvo Táchira

Miguel Santana. Los inmensos valles que rodean al Polideportivo Pueblo Nuevo suspiraban de placer cuando Deportivo Táchira hacía su puesta en escena con el firme propósito de vencer al incipiente Metropolitanos. Aquella tarde dominical significó una clara muestra de irreverencia color violeta, porque los de la capital, apoyados en amor propio como premisa fundamental, vencieron 2-3 al histórico elenco andino. Anderson Arciniegas, jugador franquicia del cuadro que hace vida en la Universidad Santa María, disputó dicho choque, que en ese instante representó la salvación momentánea de ser abrazados por el descenso. Han transcurrido dos calendarios desde una hazaña con tarde fría, y aunque engavetada se encuentra la anécdota del triunfo a última hora, regresar a Los Andes para escalar por tres puntos es el deber inmediato del combinado púrpura, técnicamente dirigido por Rafael Santana. Este miércoles, a las cinco de la tarde, la moneda del compromiso número 15 mostrará sus dos caras. Por un lado, los locales, ahora con Francesco Stifano al mando, quieren incluir su nombre entre las mejores ocho divisas de Venezuela, pero en frente tienen al David del balompié criollo, porque vencer a los gigantes ha sido una constante caraqueña.

Haber caído ante significa solo un tropiezo en el camino. Hacer un alto, transformar errores en virtudes, y entender que tanto aquí como ahora se juega todo, fueron los pasos dados en dirección a territorio rival. El elenco atrigrado tiene garras, pero no es invulnerable en su feudo. Táchira perdió 1-2 ante Monagas y no pudo sumar unidades ante Estudiantes de Mérida en dos de sus últimos cuatro citas con su afición. Metropolitanos, con su banda corajuda, doblegó lejos de Caracas a Zamora, puntuando en Maracaibo, Acarigua y Valera, plazas históricamente hostiles.

“A nosotros nos gustan esta clase de partidos, porque la motivación de nuestros jugadores se adecúa a la exigencia del momento. Sabemos lo que Táchira representa y la importancia que para ellos tiene ser contundentes en casa, por lo que usaremos nuestras armas en función de lo que nos sentimos capaces de hacer”, aseveró sin titubeos Luis Morales, preparador físico del cuadro avileño.

El arquero de a cero, Víctor Rivero, fue igual de contundente con sus declaraciones, como si se tratase de una volada idónea para ahogar gritos de goles rivales. Siete son las veces que su valla ha estado inmaculada, siendo este el semestre más regular que ha tenido en 20 años de carrera. Su mira apunta al objetivo: volver a vencer.

“En lo que va de campeonato, hemos demostrado que nos crecemos ante la adversidad. Sentimos que podemos estar presente en la Liguilla y para eso hemos estado trabajando sin descanso alguno, por lo que daremos todo en el partido del miércoles. Al rival siempre lo hemos respetado, pero eso no significa que sintamos algún tipo de temor, porque perfectamente podemos vencerlos”,agregó.

Con 21 unidades, ambas escuadras medirán fuerzas exhibiendo idéntico registro. Deportivo La Guaira, que chocará ante Aragua Fútbol Club, les respira en la nuca y ansia asumir posiciones de post temporada. Ambas dependen de sí mismas y exprimirán hasta la última gota de sudor en un duelo prometedor.

Caracas, 17 de octubre de 2017. Con la inmensidad de El Ávila frente a sí, 18 guerreros marchan esperanzados a un reencuentro con la victoria. En un autobús hasta Maiquetía, en un avión hacia El Vigía y luego por tierra al suroeste de Venezuela, recorrerán 806 kilómetros de absoluta concentración. Si una vez lograron vencer, en esta segunda ocasión intentarán convencer. La cancha está servida.