Perlo: “Hoy más que nunca tenemos los pies anclados en la tierra”

Miguel Santana.- El único equipo invicto de todo el fútbol de Panamá, son los Leones de América, escuadra técnicamente conducida por un venezolano: Francisco Perlo, quien este domingo presentará una prueba importante contra el SD Atlético Nacional, para clasificar al a última instancia del balompié canaleño y así buscar ascender a Primera División. La clave para el vinotinto ha sido creer en sí mismo y en las capacidades que tienen los pupilos que dirige. A comienzos del torneo, nadie apostaba nada por un combinado compuesto, principalmente, por jugadores de poca experiencia, pero quienes en el camino asumieron el reto que están a punto de superar. Todo está listo.

Oriundo del Estado Carabobo, con experiencia como entrenador de Secasports, Carabobo Fútbol Club Sub.20 y asistente técnico del Sport Club Guaraní, lejos de casa ha podido trascender como siempre soñó. En el pasado reciente, saboreó las mieles del éxito con Costa del Este, su primer club en Centroamérica y con el cual disputó una final ante el Club Atlético Independiente, quedándose a las compuertas del ascenso. Ahora, al mando de un conjunto de menor trascendencia en teoría, está a solo un paso de reeditar lo hecho aquella vez, lo que significa que conoce sobre ser competitivo y tiene conocimiento de la liga que disputa, considerándose un hombre hecho para cumplir objetivos de alta relevancia.

“Hoy más que nunca tenemos los pies anclados en la tierra. Desde el primer día lo he dicho: somos un equipo joven, pero no incapaz. Estos muchachos han dejado el alma en cada partido, y eso me hace sentir orgulloso. Será una semifinal emocionante, contra un rival que tiene idénticas aspiraciones que nosotros”, dijo.

Perlo tiene la ilusión intacta, como el primer día que se puso al frente del grupo. Detrás de él está todo un país que lo apoya, porque a la distancia no deja de hablar con quienes considera han sido grandes maestros, amigos y seres importantes. Cada éxito llena la luz de una nación que corre por su sangre, como la espuma del mar.

“Esto se lo quiero dedicar a mi familia y amigos, pero principalmente a todas las personas quienes han creído en mí. Donde quiera que esté, siempre represento a Venezuela con orgullo y espero algún día dirigir en mi país”, confesó el estratega.

No queda espacio para otra cosa que no sea demostrar grandeza. Francisco aprieta su puño y se encomienda a los conocimientos que lleva consigo. Ha sido un 2017 lleno de grandes emociones para el valenciano, quien nunca deja de intentarlo.