Rafa Santana confía en sus pupilos

Miguel Santana. Cuando Rafa Santana da un paso hacia el frente, su leyenda lo acompaña en el disfrute de una pasión sin fecha de caducidad. Él ama al fútbol del mismo modo que a su familia, porque con el aporte realizado al balompié venezolano ha podido levantar a quienes están llamados a sucederlo, pero vigente en la demostración de sus virtudes y listo para enfrentar un nuevo reto, sus brazos cruzados y mirada fija indican que ha llegado el momento de hacerse sentir. Metropolitanos se encuentra en la antepenúltima posición del campeonato venezolano y para el experimentado estratega eso es inaceptable, por lo que ha tomado todos los correctivos necesarios para disipar cualquier duda en torno al rendimiento deportivo del cuadro violeta. No le tiembla el pulso para tomar decisiones, ni duda de las capacidades que tienen cada una de las personas quienes a su alrededor lo ayudan a ser mejor. 

Maestro de maestros, sus pergaminos argumentan al por qué la Junta Directiva del combinado capitalino, presidida por Juan Carlos Ferro, confía ciegamente en una reacción inmediata. Por ello, la inversión que supone contratar los servicios de jugadores como Carlos Verdú, Edgar Carrillo, Facundo Moreira, Wuilber Bravo y Renier Rodríguez, sumado a las llegadas de refuerzos próximamente anunciados y haber mantenido al 70% del plantel que hace meses logró ascender a Primera División como campeones de la categoría de plata del fútbol vinotinto debe arrojar resultados positivos. Sereno, analítico y de palabras precisas, el estratega avanza con amor propio retándose a sí mismo y al propio destino.

“Cuando estás preparando un campeonato trabajas hasta tres veces al día buscando que tus jugadores entiendan la idea que quieres darles en lo táctico. Para nadie es un secreto que tuvimos un Torneo Apertura para el olvido, pero a partir del próximo domingo 16 vamos a estrenar una nueva película que lleva por nombre Clausura 2017”, manifestó Santana.

Sin soltar ni un segundo al tesoro exhibido en forma de pequeña libreta azul, que le acompaña a cualquier rincón, anotar cada detalle y convertir fallas en virtudes se hizo objetivo inmediato. No tiene nada qué demostrar, pero su orgullo aflora cuando entiende que de frente consigo, un campeón se ve al espejo y en silencio expresa intenciones de volverse a notar. Ahora es cuando queda entrenador.

“Lo más importante que desde lo personal tiene este torneo se traduce en la imagen del cuerpo técnico. Nosotros no podemos salir por la puerta de atrás y si no pudiéramos obtener los resultados que queremos, sería el primero en buscar un técnico nuevo para esta institución”, agregó.

Aunque existen planes para que el histórico mandamás asuma nuevas funciones dentro del club en un futuro cercano, este sabe que antes de sentarse a una silla ejecutiva tiene algo que ofrecer detrás de la raya. Esa transición puede aguardar un poco por la revancha del presente.

“Reestructuramos la plantilla con la incorporación de jugadores quienes están llamados a marcar diferencia. Me ha gustado mucho lo de Facundo Moreira como cinco y la recuperación de Gustavo Britos para que regrese a la alineación va por buen camino. Estamos esperando por la llegada de dos delanteros, uno venezolano y otro argentino, para así cerrar la nómina que competirá para estar entre los ocho mejores del país en diciembre”, decretó.

Construir desde las bases, con un proyecto en el que Metropolitanos deje de ser solo un equipo profesional para transformarse en sentimiento popular, es el motivo de su esfuerzo diario. Rafael Santana Fontes sabe que no todo el que inicia termina, pero lo importante de aquello va más allá de formar a quienes con el tiempo serán protagonistas del balompié, sino darles motivos a buenos ciudadanos, que contribuyan en el desarrollo de un país con tres colores y ocho estrellas.

“Vamos a proceder con la construcción de una cancha nueva y ya abrimos la escuela para niños de cuatro a nueve años, quienes los días lunes y miércoles pueden venir a la cancha de la Universidad Santa María a partir de las 2:30 de la tarde para entrenar. Formar a los hombres del mañana es el deber que asumimos en esta gran familia”, expresó.

Faltan pocos días para el primer puntapié inicial de un partido oficial. El Estadio Nacional Brígido Iriarte de El Paraíso será la sede, Atlético Venezuela el rival y una luz que resplandece en los ojos del legendario entrenador, el motivo perfecto para creer que sí se puede.