Saúl Maldonado se sumó al cuerpo técnico

Prensa Zulia FC.- Cuando el fútbol se lleva en las venas, tarde o temprano te llama. La experiencia de Saúl Maldonado se suma desde esta semana al cuerpo técnico de Zulia Fútbol Club, todo con miras a seguir consolidando, desde la sapiencia, un grupo humano plagado de un gran talento que ya se derrama por las canchas del país.

Saúl, quien nuevamente trabajará en equipo con su hermano Carlos, trabajará por tercera vez con un equipo de la región, luego de haber dirigido a los extintos ItalMaracaibo y Unión Atlético Maracaibo a finales de la década pasada.

“Estamos muy agradecidos de la oportunidad que nos brinda el Zulia Fútbol Club y complacido de estar en unas instalaciones (La Victoria) que se prestan para hacer un muy buen trabajo, además con un grupo humano que ya conozco y un plantel de jugadores muy joven que tiene hambre y ambición de lograr objetivos, eso es lo más importante”, menciona el entrenador de 56 años nacido en Montevideo, Uruguay, pero radicado desde temprana edad en Venezuela.

Potencial ilimitado

Para Saúl Maldonado el tema potencial es sumamente importante y, según su opinión, la actual plantilla negriazul es uno de los mejores “diamantes en bruto” de nuestro país. El ex defensor central de Marítimo, Caracas FC y Deportivo Italia, entre otros equipos, además de la selección nacional de nuestro país, opina que “el equipo tiene un buen presente y un prometedor futuro”.

“Al sumarle una buena metodología de trabajo -agrega Saúl- este grupo va a dejar huella con este club, con la selección Vinotinto, o como jugadores internacionales; ya eso queda de parte de cada uno, pero con la voluntad que vemos, sumado al trabajo, el éxito llegará a su tiempo”, explicó.  

Pero no sólo la ambición del triunfo “mueve” al mayor de los Maldonado. Recalar en el Zulia FC y volver a pisar Maracaibo es un factor que lo llevó a dejar momentáneamente las cámaras de televisión, donde fungía como comentarista, y los cursos que dictaba a nivel nacional a jóvenes entrenadores.

“Había que hacer un paréntesis y fue una excelente experiencia, pero había que regresar; es simbólico estar aquí. Regresar es agradable por los gratos recuerdos que tenemos tanto mi hermano Carlos como yo y siempre la meta es trabajar para volver vivir tantas cosas buenas”, puntualizó.