13 años ¡más cerca de cada jugada!

Miguel Santana – Pasión x el Deporte.- Tenía 15 años cuando por primera vez hablé frente a un micrófono. Estábamos de vacaciones por Semana Santa, pero gracias a Katherine Castillo, entonces compañera de clase en el Colegio María Inmaculada de Turmero, Aragua, me dieron la oportunidad de presentar una prueba para la incipiente turmeropower.com, ambicioso proyecto por aquellos días. Nelson Peña se llamaba el director de aquel medio y era un comerciante del pueblo aragüeño, que quiso apostar por algo que le permitiera trascender fronteras. No tenían programación deportiva, así que querían contar con alguien que pudiese producir y ser la voz del deporte en aquel espacio. Mi madre Gioconda y hermana Giovanna, me llevaron a un lugar donde los directivos esperaban para ver qué tal lo hacía. Antes, recuerdo haberles enviado una carta por correo electrónico y no se me olvida que eso les llamó la atención, porque según contaron, para ser un muchacho, escribía de una forma muy particular. Lo cierto del caso es que me dieron 15 segundos para demostrarles cómo iniciaría un programa y no habían corrido ni siquiera 10, cuando apagaron todo. Lo primero que pensé fue “no les gustó para nada”, pero de inmediato, disiparon todas mis dudas: “Miguel, bienvenido a la familia. Dinos dónde vives para ir hasta tu casa para instalar los equipos. Honestamente, vas a llegar a donde tú quieras”. Fue mi primera gran victoria, y así nació “Solo Deportes”, un programa lleno de informalidad y pasión.

Transmitía desde el cuarto de mi hermana, en una computadora de mesa que mis padres le compraron por haberse graduado de ingeniero agrónomo en la Universidad. Me conectaba a un Messenger, trabajábamos con Winamp y de inmediato, cada quien hacía lo suyo. Lo mío era contar qué pasaba en el mundo deportivo, opinar y debatir con quienes ahí estaban conmigo, del otro lado. Debo confesar que, para ser estudiante de quinto año en Bachillerato, me iba bien, ganando cierto espacio y credibilidad en los que me regalaban una hora de su valioso tiempo.

Fueron meses de mucha alegría, con mis compañeros de clase viéndome como el que más sabía al momento de algo comentar y muchas novias detrás, pero lo más importante de todo fue que, sin darme cuenta, iba encaminado en dirección a vivir de lo que más amo hacer. Después de haber concluido el Mundial Alemania 2006, con Italia haciéndose con los máximos honores, el proyecto comenzó a perder fuerza, porque ninguno de los conductores cobraba un bolívar por ese trabajo. Fue ahí cuando, tras haber llevado a cabo una reunión, los propietarios decidieron mudar todo a una sede única, para convertirse en FM y dicha ubicación quedaba demasiado lejos de mi casa. Terminó así mi primera gran historia de amor, y debo reconocer que fue la primera vez que me sentí triste, porque honestamente, me gustaba demasiado hablarle al mundo desde esa ventana. Una tarde, cuando hice mi último programa, me paré en la ventana principal de mi casa y estuve a punto de llorar, hasta que mi mamá puso sus manos en mis hombros y dijo “esta fue tu primera vez, pero no va a ser la única. Van a venir cosas buenas para ti, te lo aseguro”. Todo eso me reconfortó mucho.

Pasó el tiempo y una vez tuve la osadía de pedirle una reunión a Francisco Javier Martínez, director de la radio Auténtica 107.5 FM, para plantearle hacer un programa, pero ahora a otro nivel. Él, con toda su trayectoria y mundo recorrido, se quedó mirándome, sonrío y dijo “joven, todo a su debido tiempo. Se ve que tienes muchas ganas, pero ni siquiera eres mayor de edad. Tranquilo, lleva la vida con calma, que todo viene. Espera que pasen unos meses y volvemos a hablar”.

Recuerdo que decepcionado, volví a casa y llamé a mi novia de entonces, para decirle que no entendía por qué no habían confiado en mí, si ya tenía experiencia como para hablar en Cadena Nacional si quería. Pero ni modo, tocaba comenzar la Universidad, para así iniciar el tránsito hacia la conquista de mis grandes sueños. Hice un curso introductorio en la Arturo Michelena, para optar por un cupo como alumno regular y lo logré. Ese fue uno de los días más felices de toda mi existencia.

Pero, apenas comenzando la carrera, una tía, conocedora de mi afán por algo lograr y en los medios estar, vino con el periódico en la mano para decirme que, en el Centro Comercial Híper Jumbo de Maracay, harían un casting buscando talentos para un recién nacido canal, llamado TIC TV. De inmediato, quise participar, así tuviera que ir caminando. De nuevo, fue mi madre quien estuvo ahí, para avalar todo intento de conquistar el mundo. Hice una cola larguísima, para tener apenas 10 segundos de participación frente a un jurado compuesto por grandes profesionales de la entidad. Era mi turno, mi momento, mi escenario y ahí, todo cambió. Lo primero que debo aclarar es que no quedé para lo que buscaban, pero sí encontré a quien estaba buscando: alguien que me ayudara.  

“Esperen, déjenlo un rato más. ¿Podrías hacer como si estuvieras narrando un partido? ¿Podrías hacer como si fueses a presentar una noticia en vivo? ¿De dónde eres?”, preguntó. Al salir, intercambiamos números de contacto y a los días, estábamos reunidos para darle forma a un proyecto que hoy arriba a su Aniversario número 13. Juan Colmenarez es una persona demasiado importante cuando de mi carrera hablamos, porque fue la primera mano que me abrió una puerta, a pesar de mis escasos 18 calendarios y nula experiencia en lo que al campo se refiere.

“Somos propietarios de una revista deportiva que circula en Aragua y queremos que seas parte de ella. Se llama Pasión X el Deporte y ahí, cubrimos todas las incidencias relacionadas a los atletas del estado, además de eventos importantes. Creo que eres lo que buscamos”, agregó. ¿Y cómo olvidar aquella primera tarde en el Coliseo El Limón, para ver jugar a los Toros de Aragua? Tuve que entrevistar a los fanáticos, profesionales del baloncesto y hasta expertos en dicha materia.

Pasión X el Deporte me permitió dos cosas: formarme y encontrar un estilo. Todo comienzo tiene su grado de dificultad, pero a medida que los días pasaban, mayor soltura había. Fue así como pude ganarme la confianza de mi gran maestro para aquel tiempo, quien en todo momento me hizo saber el grado de importancia que tenía ser responsable, nunca decir “no puedo”, salir adelante a pesar de cualquier dificultad y algo demasiado necesario para cumplir misiones: ser honesto. También debo nombrar a Miguel Mora, su socio en la época, de quien aprendí cosas importantes para triunfar.

Fueron demasiadas cosas las ahí vividas: béisbol, fútbol, natación, deportes no convencionales y hasta entrevistas a personas que solo salían a la calle para correr un poco, pero no tienen idea de lo clave que aquello fue para hoy, sentarme en la silla desde donde plasmo estas palabras. Desde cubrir la llegada de una escudería de Fórmula 1 a Venezuela con Pastor Maldonado exhibiendo su vehículo en Los Próceres, hasta quedar en medio de un enfrentamiento entre policías y delincuentes en el Sur de Aragua, todo fue un maravilloso proceso de aprendizaje real. Por eso, en este momento especial, con 13 calendarios promoviendo a los grandes héroes del deporte, quiero enviar un abrazo a quienes hacen vida en esta gran familia, de la cual me considero parte. ¡Gracias por contribuir en la formación de muchos, por ser mucho más que un medio y por trascender desde Venezuela para el mundo! Pase lo que ocurra, en medio de una situación tan particular que mundialmente vivimos, sé que haremos lo posible para cada vez estar ¡más cerca de cada jugada! 

 

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