Goles entre ruinas: La selección de Sudán, el símbolo de esperanza que desafía a la guerra

Redacción – Pasión X El Deporte | 28 de diciembre 2025

Cuando los disparos estallaron por primera vez frente a su hotel en Omdurman, Ammar Taifour pensó que era un incidente aislado. Tenía un partido que jugar. Horas después, el mediocampista estadounidense-sudanés entendió que su realidad había cambiado para siempre. Lo que comenzó como un estruendo en la calle era el inicio de una guerra brutal que ha desplazado a millones y ha sumido a Sudán en lo que la ONU califica como la peor crisis humanitaria del mundo.

Atrapados durante dos días sin suministros básicos mientras hombres armados rodeaban el edificio, Taifour y sus compañeros del equipo nacional lograron escapar, pero dejaron atrás sus hogares, sus familias y la liga profesional del país, que hoy se encuentra suspendida. Sin embargo, en medio del caos, la selección de Sudán, conocida como los Halcones de Jediane, ha logrado lo impensable: clasificar a la Copa Africana de Naciones entrenando y jugando cada partido de eliminatoria en el exilio.

Sudán: Fútbol en Tiempos de Guerra

Aspecto Situación Actual
Crisis Humanitaria Más de 40,000 muertes y 14 millones de desplazados.
Estatus de la Liga Suspendida; clubes como Al Merrikh y Al Hilal compiten en Ruanda y Mauritania.
Hito Deportivo Clasificación a la Copa Africana tras eliminar al gigante Ghana.
Condición del Plantel Jugadores afectados personalmente (pérdida de familiares y hogares).

Para el pueblo sudanés, el equipo nacional se ha transformado en un símbolo apolítico de unidad. «La guerra ha destruido muchas partes del país y ha matado a demasiadas personas inocentes. Estamos tratando de plantar una pequeña semilla de una sonrisa en ellos», relató el jugador Mohamed Abuaagla a la AP, quien perdió a su tío durante el conflicto debido al colapso del sistema hospitalario.

El desafío logístico es inmenso. Sin estadios seguros en su territorio, la selección ha tenido que deambular por el continente para cumplir sus compromisos. La resiliencia del grupo quedó demostrada al vencer a Ghana en la fase previa, un resultado que celebró la diáspora sudanesa en Marruecos con banderas y cánticos, encontrando en el fútbol la única fuente de alegría compartida ante las noticias de muerte que llegan a diario desde Jartum.

El análisis: ¿Puede el fútbol traer la paz?

Aunque el equipo une a la gente, expertos como Thomas O’Donoghue advierten que el deporte por sí solo no detendrá a las partes en conflicto. Sin embargo, para jugadores como Taifour, cada minuto en el campo es una oración por su país: «Ellos merecen felicidad, y trato de hacer lo mejor para llevárselas».

A pesar de haber caído en su partido inaugural contra Argelia, los Halcones de Jediane mantienen viva la esperanza de avanzar en su grupo contra Burkina Faso y Guinea Ecuatorial. Con bajas sensibles por lesiones y el peso emocional de representar a una nación herida, el equipo de James Kwesi Appiah sigue volando, recordándole al mundo que, incluso en la peor de las crisis, el espíritu de un país se niega a ser derrotado.

EL DATO

Los dos clubes más grandes de Sudán, Al Hilal y Al Merrikh, han tenido que inscribirse en las ligas de Mauritania y Ruanda para poder mantener su actividad competitiva durante la guerra.

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