Por: Andrés Silva (@SoccerEduardo). – Seguir el día a día del fútbol es mucho más fácil desde que existen las redes sociales, la inmediatez que presentan estos medios mantienen al futbolero de turno, actualizado casi al minuto prácticamente de todos los movimientos del deporte rey. Ahora es mucho más común ver a periodistas y representantes convertidos en estrellas, como Fabrizio Romano, Gianluca Di Marzio o Jorge Mendes y el fallecido Mino Raiola, por citar a los más mediáticos, sus figuras hacen parte de una industria que no para y sus nombres están en todos lados, sobre en los meses de verano.
Desde el final de la temporada pasada se sabía que iban a ser unos meses muy movidos cuando salió la noticia que uno de los delanteros del momento, Erling Haaland, dejaba el Borussia Dortmund para irse al Manchester City por 60 millones de euros. Este fichaje dio el pistoletazo de salida a los amplios e interminables debates acerca del precio de un jugador. Si bien múltiples plataformas a encargan de tasar a un jugador según su rendimiento en el campo, no podemos olvidar que, en una compraventa de un activo, hay muchas más variables para tener en cuenta.
En aquel entonces mas de uno se habrá llevado las manos a la cabeza al ver que el todopoderoso City adquiría a un goleador top 3 del mundo, por menos de la mitad de su valor de mercador – transkfermarkt tasa al noruego en 200 millones de euros –, pero lo cierto es que a esos 60 habría que sumarle 30 más por comisiones entre agente y padre del jugador. Algo que no muchas veces se tiene en cuanto a la hora de juzgar el precio que se paga por un jugador, eso sin sumar, la urgencia del Borussia por hacer caja con la venta de su exestrella. Aun así, sigue siendo un gran negocio para el campeón de la Premier, visto como ha comenzado la temporada para su nuevo número 9.
Caso contrario para el otro equipo de Manchester, quienes ya en los últimos días de mercado cerraron el traspaso del brasileño Antony, proveniente del Ajax, por 95 millones de euros. Un monto que sobrepasa pasa por mucho la cantidad por la que el mercado tasa al jugador, 35 millones. Es allí donde debemos analizar el contexto para definir si el precio pagado por un futbolista es mucho o poco. Los ‘red devils’ han visto disminuido su poderío deportivo los últimos años, la pasada temporada terminaron sextos en su liga y a pesar de contar con Cristiano Ronaldo en sus filas, no consiguieron clasificar a la Liga de Campeones, eso sumado a los ‘citizens’ siendo campeones de la Premier y fichando a una de las máximas estrellas del fútbol mundial, las prisas en Old Trafford eran evidentes.
El Ajax, que domina la Eredivisie y además cuenta con una gran cantera que nutre a muchos clubes de Europa, se va resignando cada vez mas a desprenderse de sus figuras tan pronto estas despuntan, pero conscientes de la necesidad del ‘United’ dada su realidad actual de fichar con urgencia a un jugador en ataque que les proporcione rendimiento inmediato para volver a pelear por un puesto en el top 4, exigieron una cantidad mayor a la que marca el valor de mercado con respecto a Antony para así, sacar el máximo provecho económico a una transferencia que les asegure sanear las cuentas del club y justificar la venta ante su hinchada.
Estas dos operaciones sirven para ejemplificar, que no podemos limitarnos a catalogar un fichaje de caro o barato sin antes tener en cuenta el contexto de cada equipo, las cifras del jugador nos marcan su rendimiento en cancha, pero hay muchas más variables para analizar al momento de un traspaso: la necesidad del club interesado, la urgencia por vender, realidad de los equipos, oferta y demanda en el mercado, cupos disponibles para jugadores extracomunitarios, comisiones de familiares y agentes, salario y disposición del jugador, etcétera. Siempre es válido debatir, pero un jugador siempre va a costar lo que un equipo este dispuesto pagar por sus servicios, aunque cada fichaje siempre es una apuesta y solo el tiempo dirá si fue beneficioso para todas las partes o no.






