Por: Andrés Silva (@SoccerEduardo). -Pasión X el Deporte.
La actualidad de Cristiano Ronaldo esta más llena de polémicas que de goles, aunque el portugués esta acostumbrado a la presión, los focos e interminables debates de la prensa deportiva mundial, la realidad es que los últimos meses han tenido que ser un auténtico calvario para él. El pasado verano el jugador deseaba salir de Manchester, consciente de que iba a ser imposible seguir engordando sus cifras en Champions y pelear por la Premier, tanto CR7 como su entorno se pusieron manos a la obra para buscar un nuevo equipo, no obstante, había pocas posibilidades de recalar en equipo verdaderamente de élite y que, a su vez, tanto entrenador, afición, club y plantel estuviesen dispuestos a abrirles las puertas.
El verano pasado, Cristiano pudo recalar en el otro equipo de Manchester, tanto City como Guardiola le querían como guinda de un proyecto al que solo le falta la Liga de Campeones para coronar un ciclo excepcional. Sin embargo, unas cuantas llamadas de Ferguson, Ferdinand y compañía frenaron su fichaje por el acérrimo rival y acabo volviendo al United. Fichar a ‘El bicho’ es tener la certeza de goles, un rematador como nunca en la historia del futbol, ambición dentro del vestuario y una superestrella que traerá consigo contratos millonarios. Aun así, como en la vida misma, para contar con una bestia competitiva como el 7 de la selección portuguesa, habría que sacrificar varias cosas.
En el balance pros-contras, dado el fútbol moderno, Ronaldo sale perdiendo. Su físico esconde carencias propias de su edad, a su excelente capacidad para asociarse en espacios reducidos hay que agregarle luego llegar a esos espacios que sus propios desmarques o el de sus compañeros, tras las combinaciones, pueden dejar. Un futbolista con extraordinarias facultades en el área, gran olfato goleador y competitividad, que no deja de tener 37 años, por lo que es difícil que sea un apoyo sin balón para las coberturas o que simplemente se pueda plantear una presión adelantada con el cómo punta de lanza.
Quizas el carácter y ego de Cristiano, un tipo que ha dominado junto a Leo Messi durante más de una década, el que se niega a ver estas limitantes propias de la vida, en su cabeza aun quiere y puede ser determinante, porque sus cifras el curso anterior así lo han demostrado, pero el propio ‘Superfly’ se rehúsa a aceptar un papel como ‘revulsivo’, hecho que lo hubiese puesto en una mejor posición para que equipos ya armados quisiesen contar con sus servicios. Un escenario en el que Ronaldo pudiese tomar a las defensas más desordenadas pasada la hora de partido, aprovechar los espacios que dejen los minutos finales por el cansancio de los jugadores y así marcar diferencias en el marcador, apareciendo en el respectivo resumen o en la portada del día siguiente.
Para nadie es duda de que el atacante luso es el mejor jugador de su equipo e igualmente no debería haber dudas en cuanto a su falta de adaptación para alargar su leyenda. Sus condiciones no son los mismas, por tanto, su perfil como jugador tampoco lo es, negarse a este cambio es limitar su camino como futbolista, por mucho que su físico tan bien trabajado esconda estas debilidades, siguen estando presentes. Un declive propio y natural de ser humano, que Florentino Pérez vio antes que nadie y ahora Ten Hag lidia con ello, el entrenador neerlandés intenta crear un equipo acorde a su idea (lo trajeron para ello), en más de una ocasión declaro que le gustaría contar con CR, pero ahora mismo ambas personalidades no hayan un camino en común en el que estatus de superestrella del portugués y la presión de Erik por ganar puedan converger sanamente.







