Redacción – Pasión X El Deporte | 31 de julio 2025
El baloncesto europeo podría estar a punto de vivir una transformación histórica. Con una presencia cada vez mayor en el viejo continente, la NBA explora seriamente la posibilidad de crear su propia liga en Europa, un ambicioso proyecto que ya ha puesto en marcha una serie de reuniones de alto nivel. Aunque aún no hay nada oficial, el impulso detrás de esta iniciativa es real y ha puesto a la comunidad deportiva en alerta.
Mientras el comisionado de la NBA, Adam Silver, se reúne con figuras clave en Europa, simultáneamente, LeBron James y su socio comercial, Maverick Carter, están en conversaciones con el agente de Nikola Jokić para otro proyecto independiente. Los astros del baloncesto mundial, y la propia liga, parecen tener la mirada puesta en un mercado donde 61 jugadores de la última temporada provenían de Europa, considerado el segundo deporte más popular.
La ofensiva de la NBA: de Londres a París
La agenda de Adam Silver ha sido intensa. Acompañado por su adjunto, Mark Tatum, y el director para Europa y Medio Oriente, George Aivazoglou, el comisionado ha sostenido encuentros estratégicos para definir el futuro de la liga. En Londres, se reunieron con el primer ministro Keir Starmer, el alcalde Sadiq Khan, representantes del club de fútbol turco Galatasaray y directivos de firmas de capital privado como CVC, RedBird y KKR. Posteriormente, el equipo se trasladó a París para continuar las negociaciones, incluyendo una reunión de gran relevancia con directivos del Real Madrid de España.
El interés por el Real Madrid es particularmente significativo, ya que el club ha sido un semillero de talentos para la NBA, como el estelar Luka Dončić y el prometedor Egor Dёmin, primera selección del Draft de 2025. Los rumores indican que el Real Madrid, cuyo acuerdo con la EuroLiga expira en 2026, sería una de las primeras grandes adiciones a esta nueva liga.
El plan, según fuentes de The Athletic, es conformar una liga con 16 equipos, de los cuales 12 serían «permanentes» y cuatro se integrarían mediante un sistema de ascensos y descensos al estilo del fútbol. El gerente general del Galatasaray, Omer Yalcinkaya, ha manifestado que su principal objetivo es «ser parte de esos 12 equipos». Entre los posibles candidatos a unirse, además del Real Madrid, suenan nombres como Barcelona, ASVEL, Fenerbahçe, Alba Berlin y la creación de un nuevo equipo en París, respaldado por la Autoridad de Inversión de Qatar, dueña del Paris Saint-Germain.
¿Qué rol jugaría la FIBA y qué dice la EuroLiga?
A diferencia de la EuroLiga, que se ha mostrado reticente, la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) ha dado su apoyo al proyecto. El secretario general de la FIBA, Andreas Zagklis, confirmó que existe un «apoyo unánime» para explorar la creación de esta liga, la cual sería compatible con los torneos nacionales y el calendario de la FIBA. Los partidos se jugarían en el formato europeo de 40 minutos, y la liga podría incluir un sistema de ascensos y descensos basado en el rendimiento en las ligas locales o la Basketball Champions League.
Por otro lado, la EuroLiga, a través de su CEO Paulius Motiejūnas, ha expresado su preocupación, argumentando que una nueva liga crearía confusión y división en el mercado. «Para los fanáticos más fieles, todo el mundo conoce la EuroLiga, y no tememos perder a esos fanáticos porque creemos que tenemos un mejor producto en la cancha», declaró Motiejūnas, quien considera innecesaria la creación de un nuevo torneo.
El otro proyecto de LeBron James
Por si fuera poco, existe otro proyecto independiente del que se ha hablado en paralelo. LeBron James, Maverick Carter y el agente de Jokić, Miško Ražnatović, se reunieron en Francia para discutir una liga internacional de baloncesto descrita como «la F1 del baloncesto». Esta iniciativa, liderada por Carter, sería una liga itinerante con seis equipos masculinos y seis femeninos, que jugaría en ocho ciudades del mundo.
A diferencia de la liga europea de la NBA, esta nueva competición exigiría un compromiso a tiempo completo, lo que significa que los jugadores no podrían participar simultáneamente en la NBA o la WNBA. Las conversaciones, que también incluyen a un «tercer gran superestrella», apuntan a que los planes se consoliden para el 2026.




