Redacción – Pasión X El Deporte | 30 de septiembre 2025
El partido simplemente se negaba a sonreír a los Medias Rojas de Boston, hasta que, de manera milagrosa, la noche se transformó. Tras ser maniatados durante gran parte del encuentro por el abridor de los Yankees de Nueva York, Max Fried, los Medias Rojas orquestaron dos carreras fulminantes en el séptimo inning y sellaron el marcador con una más en el noveno. La victoria final de 3-1 fue el resultado de una magistral apertura de su lanzador estelar, Garrett Crochet.
La Paridad de los Abridores y el Factor Oportunidad
La clave del triunfo residió en la tenacidad de Boston y los errores de cálculo de su archirrival. Aunque Fried no fue intocable, controló los momentos de alta presión. Sin embargo, su salida después de solo un bateador en la séptima entrada, con 102 lanzamientos, le dio a Boston la señal que esperaban.
Apenas el relevista Luke Weaver concedió una base por bolas a Ceddanne Rafaela, los Medias Rojas se abalanzaron. Nick Sogard convirtió un sencillo en doble al percibir la debilidad del codo derecho de Aaron Judge, y Masataka Yoshida capitalizó un lanzamiento de Weaver, dando a Boston una ventaja que se sentía inmerecida.
Confianza de Cora contra la Tecnología de Boone
El manejo del juego reflejó un marcado contraste entre los banquillos. Mientras los Yankees optaban por la cautela con Fried, el mánager Alex Cora depositó toda su confianza en su abridor. Crochet permaneció en la lomita por 7 entradas y dos tercios, lanzando 117 pitcheos, e incluso abanicó a Austin Wells con una recta de 100.2 mph, su lanzamiento más veloz de la noche, premiando la decisión de Cora.
La gestión de Cora superó notablemente la de Aaron Boone. Un error inexplicable fue la ausencia total de Ben Rice, quien venía de conectar dos jonrones el domingo, un regalo que los Medias Rojas agradecieron. Boston, sabiendo que debía ganar este primer juego para enfrentar el Juego 2 con mejores perspectivas, fue recompensado por su voluntad y por ignorar las métricas que dictaban la remoción de su dominante zurdo.
El Gran Cierre
Aunque los corazones de Nueva Inglaterra palpitaron a toda velocidad en el noveno episodio, es imperativo reconocer la labor de Aroldis Chapman, quien se recompuso para asegurar los tres outs finales y el triunfo de los Medias Rojas, completando una de las victorias más satisfactorias de la temporada.




