Redacción – Pasión X El Deporte | 24 de junio 2025
Apenas una semana después de su ambicioso lanzamiento en Estados Unidos, el nuevo formato de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, concebido para ser un espectáculo global sin precedentes, enfrenta una cruda realidad. La visión de estadios repletos y una atmósfera vibrante contrasta con imágenes de asientos vacíos, precios de entradas desplomados y un ambiente que, en ocasiones, ha sorprendido incluso a los propios protagonistas del fútbol.
Gradas Vacías: Un Inicio Preocupante
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, había proyectado un torneo con estadios monumentales rebosantes de aficionados. Sin embargo, las primeras instantáneas del Inter&Co Stadium de Orlando, durante el partido entre Mamelodi Sundowns y Ulsan HD, revelaron una asistencia «penosamente baja», con apenas unos cientos de espectadores, según reportó Los Ángeles Times. La FIFA tardó varios días en confirmar la cifra oficial de 3.412 asistentes, aunque algunos testigos presenciales estimaron que no superaban el millar. La desoladora escena llevó a un aficionado en redes sociales a comentar: «Es como jugar al fútbol durante el confinamiento».
La baja concurrencia no fue un hecho aislado. En Atlanta, el Mercedes-Benz Stadium, con una capacidad de 71.000 espectadores, apenas logró reunir a 22.000 personas para el enfrentamiento entre Chelsea y LAFC. Enzo Maresca, técnico del Chelsea, admitió: «El ambiente era un poco extraño. El estadio estaba casi vacío». Incluso la presencia del astro Lionel Messi no fue suficiente para llenar las gradas en su partido contra el FC Porto, al que asistieron solo 31.783 espectadores.
Contrastes: El Impacto de las Hinchadas y la Excepción de Los Ángeles
A pesar de estas preocupantes cifras, no todo fue desolación. Algunos estadios sí lograron vibrar con la pasión de las multitudes. Harry Kane, delantero del Bayern Múnich, describió el ambiente en Miami como «hostil», haciendo referencia a la ruidosa y numerosa hinchada de Boca Juniors. «Sabíamos que veníamos a un ambiente hostil. Fue una experiencia increíble», declaró el goleador.
El éxito de Miami, no obstante, contrasta con la incertidumbre en otras sedes. Los precios de las entradas para el partido inaugural del Inter Miami, que originalmente se cotizaban en 349 dólares, sufrieron una drástica caída. Hasta el momento, la FIFA reporta 1.5 millones de boletos vendidos globalmente y 340.000 asistentes en los primeros ocho partidos del torneo.
La nota más positiva en términos de asistencia la puso el Rose Bowl de Los Ángeles, que registró la mayor concurrencia de la semana: 80.619 personas para el duelo entre Paris Saint-Germain y Atlético de Madrid. Esta cifra incluso superó la asistencia a la final de la Champions League (64.327 espectadores).
El Camino hacia la Consolidación: Un Desafío en Pie
A pesar de las dificultades iniciales que experimenta esta primera edición del Mundial de Clubes en Estados Unidos, Gianni Infantino mantiene su confianza en que el torneo se convertirá en el «pináculo indiscutible del fútbol de clubes».
Sin embargo, los números actuales plantean un desafío considerable. Con un promedio de asistencia de 36.000 espectadores, el Mundial de Clubes se encuentra por debajo de la Champions League (46.000) y del Mundial de Qatar 2022 (50.000). La continuidad y el futuro éxito de este ambicioso proyecto de la FIFA dependerán de su capacidad para revertir estas tendencias y consolidarse como el evento global que prometió ser.




